

¿Por qué mi hijo actúa sin pensar?
Tu hijo(a) conoce la regla.
Ya se la has explicado antes.
Y, aun así, antes de que termines de decir “Espera”, ya agarró el juguete, ya gritó la respuesta o ya salió corriendo.
Esto puede hacer que muchos padres se pregunten:
¿Por qué mi hijo actúa sin pensar?
En los niños de 4 a 8 años, una parte importante de la respuesta es que el control de los impulsos todavía se está desarrollando.
El control de los impulsos forma parte de un grupo de habilidades relacionadas con las funciones ejecutivas y la autorregulación. Una de estas habilidades, conocida como control inhibitorio, ayuda a una persona a resistir un impulso el tiempo suficiente para detenerse y pensar antes de actuar.
Esta capacidad se desarrolla gradualmente durante la infancia y necesita mucha práctica.
Si estás comenzando el recorrido del autocontrol con tu hijo(a), también puedes leer nuestra Guía para padres sobre el autocontrol en niños de 4 a 8 años.
Quick Answer: ¿Por qué mi hijo actúa sin pensar?
Un niño pequeño puede actuar antes de pensar porque las habilidades necesarias para detenerse, recordar una regla, controlar un impulso y elegir otra respuesta todavía se están desarrollando.
Un niño puede saber perfectamente lo que debe hacer y, aun así, tener dificultad para aplicar ese conocimiento con suficiente rapidez en el momento.
Eso no significa que debamos ignorar una conducta inapropiada.
Significa que debemos enseñar y practicar la habilidad que todavía está aprendiendo.
¿Cómo se ve una conducta impulsiva en los niños?
La impulsividad puede aparecer en situaciones muy cotidianas.
Un niño puede:
agarrar algo antes de pedir permiso
interrumpir una conversación
gritar una respuesta
adelantarse en lugar de esperar
tocar algo inmediatamente después de que se le diga que no lo haga
ponerse delante de otro niño
reaccionar físicamente cuando se siente frustrado
elegir lo primero que se le viene a la mente
Estos momentos suelen ocurrir muy rápidamente.
La acción puede suceder antes de que el niño haya pensado por completo en lo que podría ocurrir después.
“¡Pero mi hijo ya sabe que no debe hacerlo!”
Esta es una de las partes más frustrantes para muchos padres.
Tu hijo(a) puede decirte perfectamente la regla:
“Debo esperar.”
“Debo pedir permiso.”
“No debo pegar.”
“Debo usar palabras amables.”
Pero conocer la regla y ponerla en práctica durante un momento de emoción, entusiasmo o frustración no es exactamente la misma habilidad.
En lugar de depender únicamente de:
“Tú sabes que eso no se hace.”
Ayuda a tu hijo(a) a practicar qué puede hacer en su lugar.
Aquí es donde una rutina sencilla puede ayudar.
Enseña: DETENTE → PIENSA → ELIGE
En Jolly Juniper usamos tres pasos sencillos:
DETENTE
Haz una pausa con tu cuerpo.
PIENSA
Pregúntate:
¿Qué está pasando?
¿Qué estoy sintiendo?
¿Qué podría pasar si hago esto?
¿Qué otra cosa podría hacer?
ELIGE
Elige la respuesta más sabia.
La meta no es que un niño de cuatro años tenga una larga conversación interna cada vez que ocurre algo.
La meta es ayudarle a familiarizarse cada vez más con la idea de hacer una pausa antes de actuar.
Con la práctica, esta rutina se vuelve más fácil de recordar.
4 formas de ayudar a tu hijo(a) a practicar el control de los impulsos
1. Practiquen antes del momento difícil
No esperes hasta que tu hijo(a) ya esté frustrado.
Practiquen cuando todos estén tranquilos.
Puedes decir:
“Realmente quieres ese juguete. Muéstrame qué puedes hacer antes de agarrarlo.”
Luego practiquen:
DETENTE → PIENSA → ELIGE
Practicar de antemano le da al niño una respuesta que puede intentar recordar más adelante.
2. Enseña una conducta alternativa
Decirle a un niño lo que no debe hacer es solo una parte de la enseñanza.
En lugar de:
“No lo agarres.”
Enséñale:
“Pregunta: ‘¿Puedo usarlo cuando termines, por favor?’”
En lugar de:
“No interrumpas.”
Enséñale:
“Pon suavemente tu mano sobre mi brazo y espera hasta que pueda responderte.”
Una conducta alternativa le da al niño algo específico que sí puede hacer.
3. Jueguen a juegos que requieran detenerse
Los juegos ofrecen oportunidades sencillas y divertidas para practicar detenerse, escuchar y esperar.
Puedes probar:
Luz roja, luz verde
Simón dice
Baile congelado
juegos por turnos
juegos de movimiento en los que haya que detenerse de repente
Estos momentos de juego permiten que los niños practiquen el autocontrol sin convertir cada situación en una corrección.
4. Reconoce cuando logra hacer una pausa
Cuando tu hijo(a) logra detenerse, aunque sea por un momento, hazle saber que lo notaste.
Puedes decir:
“Vi que ibas a agarrarlo, pero te detuviste.”
“Esperaste antes de responder.”
“Estabas frustrado, pero hiciste una pausa.”
Esto ayuda a dirigir su atención hacia la habilidad que quieres que siga practicando.
Al principio, el progreso puede parecer pequeño
El autocontrol no aparece de repente de un día para otro.
El progreso puede verse así:
detenerse después de un recordatorio en lugar de cinco
esperar cinco segundos más
usar palabras en lugar de agarrar
recordar pedir permiso
comenzar a hacer una pausa cuando se siente molesto
corregir una mala decisión con mayor rapidez
Esos pequeños momentos importan.
Son práctica.
¿Actuar sin pensar significa que mi hijo tiene TDAH?
No necesariamente.
La conducta impulsiva puede aparecer en muchos niños pequeños mientras las habilidades de autorregulación todavía se están desarrollando.
Una sola conducta no puede indicar por sí sola si un niño tiene TDAH u otra condición del desarrollo o del comportamiento.
Si la impulsividad de tu hijo(a) es persistente, especialmente intensa, peligrosa o interfiere significativamente con la vida diaria en casa, en la escuela o en sus relaciones, habla de tus inquietudes con su pediatra u otro profesional de la salud calificado.
La meta no es un comportamiento perfecto
Enseñar control de los impulsos no significa esperar que un niño nunca se emocione, se frustre o sienta tentación.
La meta es ayudarle a aumentar gradualmente el espacio entre:
sentimiento → impulso → acción
y aprender:
DETENTE → PIENSA → ELIGE
Esa pequeña pausa crea una oportunidad para tomar una decisión más sabia.
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